Bien, como os comenté en el post anterior, lo prometido es deuda y aquí os traigo el post contando mi gran aventura en Lisboa. Han sido tres días increíbles conociendo la ciudad, sus rincones, su gente y su cultura… sin duda, un viaje que no voy a olvidar y que estáis a punto de descubrir por qué digo que ha sido muy, pero que muy peculiar 😏😏😏 Así que, sin más que adelantaros, sólo me queda decir: ¿preparados?

Primero comenzaré diciendo que mi idea original era irme a Barcelona -otra vez-, porque nos parecía lo más cerca que había en España para ir a ver a Ariana. Cuando le propuse a mi madre mi plan, me dijo que tanto mi hermano y yo ya hemos estado en Barcelona -aunque mi hermano nunca ha asistido a un concierto aquí- y nos propuso ir a verla a otro sitio, por poner un ejemplo… Portugal. Y fue así como salió el viaje que nos llevaría a vivir la experiencia más enriquecedora de nuestras vidas.

El viaje quedó planificado y organizado un día antes de mi concierto para ver a Bruno Mars -aunque he de confesar que lo que más costó encontrar fue el alojamiento-; para el concierto, las entradas las compramos en Golden Circle porque estaban más baratas -para Barcelona, lo más barato que podíamos encontrar eran las gradas, porque la zona que he mencionado estaba agotada- y para el viaje, aunque quise escoger un lapso de tiempo que me permitiese ir a clase y no faltar por si tenía un examen tanto a la ida como a la vuelta -esperando que no tuviese que hacer ningún examen en ambas fechas-… pero, como la vida te da sorpresas, mi gran profesora de biología -también mi tutora y profesora de CTM- tuvo la gran idea de fijar todos sus exámenes para poder organizar los mega-apuntes que nos tenía que dictar durante las semanas restantes del curso y… BINGO!!! Mi examen de recuperación de biología lo fijó para el 09/06 y el final de CTM para el 12/06 -quienes lo harían sólo los que suspendieran los exámenes de la última evaluación-. ERA JUSTO LO QUE YO NECESITABA PARA PLANIFICAR MIS VACACIONES 😤😒😤😒😤😒

Entre cuatro a seis semanas después

Viernes 09/06: Antes de irme a clase a dar mi fabuloso examen de biología, lo primero que hice nada más abrir mis ojos fue encargarme de hacer el check-in para que, cuando vayamos al aeropuerto, sólo podamos dejar la maleta en el mostrador y dirigirnos directamente a la zona de embarque; después me dispuse a arreglar mi maleta -o por lo menos intentarlo, porque es lo que más tiempo me lleva… no me preguntéis por qué- para que cuando regresara de hacer ese bendito examen sólo tuviese que desconectar mi mente, relajarme y mentalizarme que me iba de vacaciones. Si os estáis preguntando si fui a hacer el examen… sí, hice mi examen, pero no me salió bien porque lo único que esa profesora sabe hacer es saturar cerebros a base de apuntes y exámenes… entonces llega un punto en el que uno ya no da para más. Así de simple. Llegamos al aeropuerto sobre las 20:20 horas y lo primero que hicimos fue dirigirnos al mostrador de TAP, compañía con la que viajamos para hacer el registro de maleta y, como detalle, nos imprimieron los billetes de embarque ya que los imprimidos en casa, según me comentaron, a veces dan problemas para ser verificados; después de despedirnos de mis padres, nos quedamos unas dos horas esperando en la zona de embarque esperando a subir al avión -nuestra hora de despegue era a las 22:50 horas, pero salió con retraso-. Una vez dentro y ya sentados, avisté un rostro bastante conocido que, CASUALIDADES DE LA VIDA, estaba en el mismo vuelo que nosotros: ERA HARRY LOUIS 😵😵😵 Inmediatamente mi vena freaky salió a relucir avisándole a mi hermano y sin dejar pasar la oportunidad de saludarlo ya que no todos los días tienes a tu DJ favorito en el mismo vuelo que el tuyo… Una hora de vuelo después, LLEGAMOS A PORTUGAL!!! No quisimos dejar pasar la oportunidad de hacernos un selfie con Harry, así que en cuanto llegamos a la zona de recogida de equipaje y recogimos nuestras maletas, tuvimos nuestro momento foto con él:

Le contamos el motivo de nuestro viaje y estuvimos conociéndonos un poco en la cola que estábamos haciendo para coger el taxi, fue cuando nos dijo que estaría pinchando en la discoteca Trumps como parte de la Pre-Party oficial del World Pride 2017 que se celebraría en Madrid a finales de este mes y nos invitó a ir a verlo mediante su lista -ESTO ERA TOTALMENTE IMPROVISADO, PORQUE EN MIS PLANES NO ESTABA SALIR DE FIESTA-. De camino a nuestro destino, nos fue contando cómo es Portugal, su gente y sus costumbres… nos dio la bienvenida a la capital y nos despedimos -no dio tiempo a contarnos mucho porque el taxista condujo bastante rápido-

Encontrar nuestro alojamiento fue un tanto difícil, pues era una comunidad que podía pasar fácilmente desapercibida -y así fue-, pero finalmente conseguimos llegar y después de dejar las maletas, quisimos ir a cenar algo rápido porque me moría de hambre -mi madre me había aconsejado cenar antes de irme, pero no podía porque mi profesora y su examen me quitaron hasta las ganas de comer- tuvimos suerte de encontrar un McDonald’s  con servicio McAuto un tanto lejos de donde estábamos nosotros, pero no pudimos comprar nada PORQUE SÓLO ATENDÍAN EXCLUSIVAMENTE A AUTOS… así que con las mismas nos regresamos, con lo cual mi cena consistió solamente en agua -a bocanadas gigantescas para aplacar la sed y también mi hambre voraz-. Si algo tenía por seguro, era que al día siguiente, en el desayuno, no perdonaba una!!

Sábado 10/06: Nos levantamos a las 07:30 horas -media hora antes- para desperezarnos y esperar a que abrieran la cocina para ir a desayunar, porque el hambre que venía arrastrando desde España me estaba matando!! En cuanto la hora llegó, aunque mis ansias me estaban pudiendo, tuve que disimular que estaba recién levantado y que estaba desayunando como parte normal de mi rutina… lo cierto es que, aunque mi cara no mostraba signos de satisfacción, mi cerebro lo estaba disfrutando como nadie!! Mientras el resto de huéspedes desayunaba, la chica que regenta el hospedaje nos facilitó un mapa con los puntos de interés más frecuentados de la ciudad, indicándonos restaurantes para probar algo típico del país así como las líneas de autobuses y metro tanto para ir a la Torre de Belém y al MEO Arena; después de recibir la información necesaria, nos dispusimos a ducharnos, cambiarnos y salir a conocer Lisboa. Mi hermano tenía en sus planes ir a la playa, pero tras unos minutos investigando antes de salir, le dije que no había playa a nuestros alrededores y si lo había, estaba muy lejos de nuestra ubicación -desde luego no le sentó nada bien la noticia y, tan solo por eso, me dio la lata durante el camino al centro de la ciudad-; nuestro camino a la ciudad fue muy largo… pero valió mucho la pena caminar porque al llegar, nos encontramos con una plaza que tenía muchos chiringuitos con muchas alusiones a la cultura sudamericana -por ahí estaba también mi país 🇵🇪- y un gallo gigante hecho a periódico 

Antes de seguir hacia la Torre de Belém, paramos por unas tiendas de souvenirs para comprar cosas para la familia y nuestros amigos -para nosotros también, evidentemente 😅😅- y después de llenar la mochila, MI MOCHILA, paramos en Praça da Figueira, donde había una especie de feria, para preguntar cómo ir hacia nuestro destino y nos recomendaron que, para movernos, lo mejor era sacar una tarjeta de transporte recargable para no pagar demasiado dinero tanto a la ida como a la vuelta y así lo hicimos: sacamos la tarjeta y nos subimos en un tranvía que nos llevaría hasta nuestro destino… en el camino, disfrutamos un montón del aire acondicionado del transporte porque el calor, aunque no se manifestaba tanto como en España, era asfixiante!!!! El tranvía no nos dejó cerca del monumento así que tuvimos que caminar EXPUESTOS AL SOL hasta llegar… pero, de camino, avistamos otro punto de interés turístico: Monumento a Padrão dos Descobrimentos, monumento construido en 1960 para conmemorar los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante; y desde ahí, un poco más lejos, estaba la Torre de Belém. Después de recorrer buen puerto… LLEGAMOS!!!

En cuanto vi la Torre de Belém, me quedé enamorado de su arquitectura y de lo grande que era ❤️❤️❤️ -en el Parque Europa de Torrejón, donde yo vivo, hay una réplica que es la mitad de lo que es la original y no es tan impresionante… lo siento, pero es la verdad-; nos quedamos un buen rato mirándola, haciéndonos fotos y también a una pequeña réplica que hay en tierra, pues la Torre está aislada en el mar, concretamente en el río Tajo, y lo único que permite su acceso a ella es un puente de madera que conecta el paseo con la entrada principal; lamentablemente, no pudimos acceder a ella porque el sitio online que me facilitaba la compra de entradas no me permitía acceder a él… así que tras contemplarla a ella y también el otro lado del río, donde se encuentra ubicado el Santuário Nacional de Cristo Rei, nos retiramos al centro para poder comer.

20170610_164724 20170610_145425 20170610_162306 20170610_160210

 

 

 

 

 

 

 

La vuelta fue muy tranquila, paramos por un bebedero en el Jardim da Praça do Imperio para hidratarnos porque el camino de ida y vuelta nos dejó secos y aquí puedo decir que he vivido uno de los momentos más incómodos de mi viaje, pues en el bebedero había un señor que parecía tener algún problema mental porque se entretenía mucho jugando con la llave del grifo… tanto así que, cuando me vio bebiendo, SE ATREVIÓ A METER LA MANO PARA CERRARME LA LLAVE 😡😡😡😡 Desde luego que me molestó mucho que me hiciera eso, porque me parece una falta de respeto interrumpir o fastidiar a una persona que está disfrutando de su turno para beber cuando uno ya ha bebido… pero no le dije nada porque no quería buscarme problemas y menos en un país donde no hablo del todo bien el idioma. Al llegar al centro, volvimos a Praça da Figueira, a las mismas personas, para preguntar por el restaurante A Provinciana -recomendado por la chica del hospedaje- y, mientras nos intentaban indicar cómo llegar, no quise dejar pasar la oportunidad de preguntar cómo vivieron la victoria de Portugal en Eurovisión, a lo que la chica me dijo:

Fue maravilloso, nos dio mucha alegría. Llevamos intentando ganar durante casi cincuenta años y, por fin, lo hemos conseguido.

Mira, yo tengo treinta y siete años y cuando supe que nosotros ganamos, rompí a llorar.

Escuchar un testimonio como este, lleno de tanto orgullo, me puso la piel de gallina. Tal vez no lo haya preguntado a cada quien que me haya cruzado por ahí, pero de verdad que este testimonio me ha demostrado que los portugueses son personas que llevan muy por dentro a Portugal, en todos los aspectos🇵🇹🇵🇹🇵🇹 Volviendo al punto donde preguntábamos por el restaurante, nos condujeron a Praça do Rossio, donde se estaba llevando a cabo una manifestación -lo deduje porque veía un montón de gente con pancartas y la bandera de Portugal-; el tamaño de las banderas me fascinó y fue cuando hice mi mayor esfuerzo para poder comunicarme en portugués con una de las manifestantes para preguntarle dónde conseguir una porque busqué por las tiendas de souvenirs y no encontraba… fue cuando la vi quitarse la suya y me dijo: 

Yo te regalo mi bandera, en nombre mío y de Portugal.

Tarek, Jesús te ama. Que Dios te bendiga e ilumine tu camino siempre.

Y después de atravesar Largo do Regedor, llegaríamos a Trava do Forno, donde estaba el restaurante… pero resulta que estaba cerrado, así que terminamos comiendo en un restaurante vecino: Mondego, donde nos atendieron como a nadie y nos hicieron sentir como en casa; de la carta nos llamó mucho la atención el plato 🍴»CARNE PORCO PORTUGUESA»🍴, así que decidimos probarlo acompañado de una 🍴TORTILLA DE PATATAS A LA PORTUGUESA🍴 -este último plato se le antojó a mi hermano y aunque no tenía la misma consistencia, estaba igual de deliciosa 😋😋😋- 

Sinceramente, disfrutamos mucho este plato y también nuestra estancia en el restaurante porque, tras horas y horas caminando y expuestos al sol, estábamos reventados y, aunque bebimos bastante agua antes de volver al centro, seguir caminando para encontrar el local nos dejó aún más exhaustos. Aparentemente el negocio parecía ser familiar, porque desprendía bastante calor de familia y el trato que recibimos -o al menos el que yo percibía- era como si fuésemos sus propios hijos y eso fue algo que me encantó; además de que la señora que llevaba el restaurante -quien además nos preparó el plato- estuvo pendiente en todo momento de que no nos faltara de nada mientras comíamos ❤️❤️❤️ Nos quedamos en el local durante poco más de una hora… nuestros pies necesitaban descansar después de varias horas caminando y notamos muchísimo el descanso mientras comíamos; no quisimos irnos del restaurante sin agradecer al personal por la buena atención que nos dieron y les prometimos que si algún día volvíamos al país, nuestra primera opción para ir a comer ya sabíamos cuál era 😉 😉 

De camino a casa, la vuelta se nos hizo más llevadera y no tan larga -a excepción de mi hermano, que no quería regresar al hotel sin una pulsera más para su colección-; y es aquí donde la cosa se va a complicar, pues al llegar a la boca del metro Areeiro, nos metimos por una calle que no era y terminamos por perdernos… lo que era peor, NADIE SABÍA INDICARNOS CÓMO SALIR A LA AVENIDA PRINCIPAL!!! 😱😱😱 Después de un buen rato dando vueltas sin parar -con ataque de furia incluido por mi parte- conseguimos salir a la avenida principal y antes de dirigirnos al hotel, mi hermano quiso parar en McDonald’s para comprar su cena y, POR FIN, LLEGAMOS. Lo primero que hice nada más llegar fue ducharme para quitarme el humor del día y refrescarme porque lo necesitaba con mucha ansia… mi hermano aprovechó para cenar sus hamburguesas mientras que yo, ya despejado, echaba un vistazo al mapa y memorizando el recorrido para poder ir a Trumps sin percances tanto a la ida como a la vuelta… mientras yo visualizaba las calles, mi hermano anotaba las señalizaciones que le decía para orientarnos en caso de dudas y no perdernos porque al día siguiente nos esperaba otro día muy duro. Como habéis podido comprobar, no se nos escapa ni una!! 🤓🤓🤓

Llegada la noche, preguntamos al personal por algunas indicaciones para llegar a Trumps -a ser posible, sobre ruedas- y la novia de la chica, muy amable, nos facilitó unos folletos con un mapa donde se encontraban las discotecas más frecuentadas en el centro de la ciudad -eso quería decir que al ir a Trumps, estábamos volviendo al centro pero visitando otra zona… fue cuando me quedé 😐😐😐- Pudimos llegar a Trumps sin ningún tipo de problema, exceptuando algunas zonas inhóspitas que nos encontramos de camino a la discoteca… de nuevo, casualidades de la vida, en la puerta del club, mi hermano coincidió con unos conocidos de Instagram que también estaban de visita por Portugal y alguno de ellos, también asistía al concierto de Ariana al día siguiente.

Dentro de la discoteca, mi hermano estuvo conversando con sus amigos y divirtiéndose con ellos… ¿y qué hay de ti? Seguro que os estaréis preguntando; yo también estuve muy bien acompañado, gracias ☺️☺️☺️ Estuve acompañado de unos chicos que habían venido de Canadá, Irlanda para conocer la capital… ambos se quedaron sorprendidos al ver mi cuerpo lleno de tatuajes, pero al entender el motivo del por qué me comprendieron al instante -me gusta mucho la música y a cada concierto que he asistido, me tatúo algo que lo simbolice para que, al verlo, pueda recordarlo-; estuvimos hablando de música en todo momento, qué artistas hemos visto y cuáles nos faltan por ver así como el motivo de nuestra visita a la capital… por ahí, también se nos unió un chico que venía de Manchester y también iba a volver a ver a Ariana retomando el tour después de lo ocurrido en aquella ciudad. El chico, muy amablemente, nos contó cómo vivió el atentado tras el concierto:

Fue una experiencia espantosa, mis amigos y yo estábamos ahí

y, afortunadamente, pudimos salir del lugar a salvo. Un amigo nuestro falleció ahí y es por eso que hemos venido a Portugal.

Después de escuchar su testimonio, no pude evitar darle mis condolencias al chico; aparentemente lo veía sobrepuesto pero no quise tocarle mucho el tema, así que lo dejé estar. Él congenió muy bien con todos nosotros y se unió a nuestro cotarro internacional. En cuanto permitieron el acceso a la zona de baile y DJ’S, estuvimos un rato más juntos hasta que cada uno se fue retirando… fue entonces cuando volví con mi hermano y mientras los DJ’S pinchaban, aparecieron en escena unos bailarines que amenizaron mucho las sesiones con sus bailes y movimientos muy sexys; pasaron las horas y los bailarines salieron con unas botellas de vodka con sabor a naranja para dar de beber en la boca a los asistentes y, como no, YO NO ME PODÍA PERDER ESE MOMENTAZO!!!! Mi hermano y yo nos dejamos alcoholizar por uno de los bailarines -sólo habían dos botellas y las llevaban un bailarín y una bailarina, primero fuimos con ella-, al rato vi que el bailarín que tenía la otra botella también estaba dando de beber a más gente y no quise dejar pasar la oportunidad de que me diera de beber a mí también, así que me acerqué y me dejé alcoholizar por él, ante las caras anonadadas de mi hermano y los ahí presentes, y muy a lo bestia, debo decir 😏😏😏

Pasadas varias horas, nos reencontramos con Harry en la entrada del club y lo saludamos contentos y agradecidos por la invitación al evento, que estaba siendo una auténtica locura!! Sobre las 04:00 horas, Harry salió a pinchar como parte del cartel del World Pride Madrid 2017 Pre-Party con un público que ya estaba más que precalentado con los DJ’S que estuvieron pinchando y amenizando la noche con temas y remixes de artistas muy conocidos como Rihanna, Beyoncé, Anastacia, entre otros. Después de unos minutos, mi hermano y yo nos retiramos porque al día siguiente nos esperaba un día bastante duro; así que nos fuimos caminando por la misma ruta que hicimos para llegar a la discoteca… exceptuando por la hostilidad que desprendían las calles por no haber ni un alma en ellas y puedo decir que lo pasé bastante mal porque no dejé de temer por nuestra seguridad en ningún momento. Tardamos una hora exacta en llegar al hotel, hicimos nuestro máximo esfuerzo para tardar lo menos posible por miedo a que nos pasara algo en el camino, en cuanto tocamos habitación, nos pusimos el pijama, nos cepillamos los dientes y directamente a dormir para resistir el día que se nos venía encima…

Domingo 11/06: Por mucho que cueste creerlo, nos levantamos diez minutos antes de que las puertas de la cocina abran para el desayuno… OBVIAMENTE, nos despertamos mega cansados con el día tan movido y la super fiesta que tuvimos la noche anterior y, aunque no bebimos, al menos yo, me sentía resacoso; pero tenía que hacer un pequeño esfuerzo extra porque EL DÍA DEL CONCIERTO HABÍA LLEGADO!!! Mientras desayunábamos, nos preparamos unos sandwiches para almorzarlos mientras estuviéramos en la cola antes de entrar; desayunamos todo lo que pudimos para poder aguantar la mayor parte del día hasta que decidiéramos comer los sandwiches. Antes de ducharnos, llamamos a la familia para contarles cómo fue el día anterior, dejarles constancia de que estamos bien y que pasaríamos el día entero fuera por el concierto; en cuanto estuvimos listos, nos encaminamos al metro Oriente -incluyendo un transbordo en Alameda- donde nos esperaba el MEO Arena. 

Bueno, ya sabéis cómo sigue esta historia… y a los que no, podéis leerla haciendo click aquí. Sólo añadiré que al llegar al Parque das Nações, ver lo inmenso que es el MEO Arena me impresionó bastante; todavía no podía creerme que, en unas horas, iba a estar dentro del MEO Arena viviendo mi primer concierto fuera de España!!!! NO CONSEGUÍA ASIMILARLO 😱😱😱

Tengo que confesar que, aunque por fuera el recinto se veía gigante, cuando conseguí entrar al MEO Arena, dejó de parecerme tan gigante… tal vez fuera porque el escenario se extendía hasta la mitad del recinto, pero había algo que me hacía verlo pequeño aunque lo suficientemente amplio de aforo como para albergar grandes eventos como este concierto o el Festival de la Canción de Eurovisión 2018 pues, como ya sabéis, Portugal se alzó con la victoria este año en Kiev, Ucrania y el año que viene, si acepta acoger el festival, podría celebrarse aquí o en el recinto que la delegación de Portugal en el festival decida. 

Otro acontecimiento curioso, producto de las casualidades de la vida, fue que al terminar el show nos dirigimos al merchandising para comprar nuestros recuerdos del tour y ahí nos encontramos con Borja Rueda y Fran Coem, bailarines del exitoso programa «Tu cara me suena», que también estaban en Portugal para ver a Ariana en concierto. Mi hermano fue con ellos para hacer tiempo mientras que yo intentaba llegar al mostrador para ser atendido en medio del caos que había en el merchandising… tardé varios minutos en llegar y cuando mi turno llegó, a ojos cerrados pedí tres camisetas -una para mí, una para mi hermano y otra para un amigo mío que le encanta Ariana- y dos pulseras; cuando conseguí salir del tumulto, me reencontré con mi hermano y lo primero que hice fue fundirme en un abrazo de oso con Fran porque llevaba queriendo conocerlo desde hace muchísimo tiempo -aunque pude conocerlo en la Tubecon, no se dio la oportunidad por diversas circunstancias-. Estuvimos intercambiando nuestras opiniones sobre el concierto y Ariana así como contando nuestros motivos que nos trajeron a Portugal como destino para el show… lo que no podía faltar fue nuestra foto para el recuerdo, no todos los días te encuentras en un mismo evento -y fuera de España- con dos bailarines de tu programa favorito!!!  Me despedí de ellos con un «nos vemos los viernes a las 22:00», robándoles una sonrisa a ambos; después de recoger mi mochila fuimos a comprar un par de hamburguesas a McDonald’s para cenar y nos fuimos a casa a descansar.

Lunes 12/06: Último día en Lisboa. Pese a nuestro cansancio infernal, nos levantamos a la hora del desayuno para poder estar listos antes de las 11:00 horas -hora límite para abandonar el alojamiento-; ya que no nos corría ninguna prisa porque no teníamos nada planeado, salvo irnos al aeropuerto, desayunamos tranquilos y todo lo que quisimos para tener la energía suficiente como para aguantar el día entero en el aeropuerto… nos duchamos y salimos al centro comercial que estaba frente a nuestro alojamiento para sacar dinero y pagar nuestra estancia -sí, el establecimiento sólo acepta pagos en efectivo- antes de retirarnos de ahí y volver, por fin, a casa. Nos despedimos, algo tristones, de la chica que nos recibió muy agradecidos por la acogida, la estancia y por la amabilidad con la que nos trató y atendió durante el tiempo que estuvimos conviviendo con ella, su novia y los huéspedes que estaban alojándose ahí. Eso sí, al menos yo, prometí que si alguna vez volvía a Lisboa, no dudaría en ningún momento en escoger su establecimiento como alojamiento en mi próxima estancia!! 

Llegamos al aerpouerto cerca del mediodía, entramos por una zona un tanto… confusa -porque no sabía diferenciarla entre zona de embarque o entrada al aeropuerto- y, antes de dirigirnos al mostrador para hacer enviar nuestras maletas a bodega, no quise perder la oportunidad de hacerme una foto para despedirme de la ciudad a mi manera… algo parecido a lo que os voy a mostrar ahora, tal que así:  Al llegar a los mostradores, aunque el check-in ya lo habíamos hecho el día anterior, quisimos mandar nuestras maletas a bodega y el recepcionista que nos estaba atendiendo, nos dice que enviar las maletas nos costaría 35€ a cada uno… ESCUCHÉ BIEN??!!! Nos explicó que en Portugal ellos no tienen esa política y que, por tanto, tendríamos que llevarlas con nosotros a la zona de embarque.

Nos dirigimos a la zona de embarque alrededor de las 14:00 horas y cuando llegó el momento de pasar las maletas por el escáner, pasó lo que más temíamos: nos quitaron todos los frascos y envases que tuvieran capacidad de más de 100 mililitros… a mí no me importó deshacerme de un envase que traía en mi maleta, pero a mi hermano no le hizo ni la más mínima gracia tener que deshacerse de sus productos de embellecimiento corporal -de hecho, traía más de uno- aunque luego terminó entrando en razón y viendo el lado positivo: los souvenirs que podían romperse viajarían seguros con nosotros en el avión.

Dado que en la zona de embarque no había mucho donde elegir, nos quedamos con McDonald’s como opción final para comer; eran las 14:45 horas y embarcábamos a las 16:35 horas. Siendo sincero, me costó mucho entender lo que ofrecía el menú y elegir el mismo -entre otras cosas, temía mucho extralimitarme al pedir porque nuestro bolsillo ya estaba a punto de entrar en bancarrota-; finalmente nos llegó para poder comer despreocupados, incluyendo el postre, y disfrutamos nuestra última comida -si se le puede llamar como tal- en Portugal… aunque se supone que a las 16:35 horas embarcábamos, por algún motivo que desconozco, a las 16:30 horas las pantallas del aeropuerto estaban indicándonos cuál era nuestra puerta de embarque, retrasándose así nuestro vuelo. 

Embarcamos alrededor de las 17:00 horas, siendo llevados en dos autobuses hasta el avión -¿por qué dos autobuses? Porque éramos varios pasajeros los que regresábamos a Madrid-; al llegar a nuestro avión, lo que menos me apetecía era tener que salir a toda la intemperie desierta para poder hacer la cola para entrar al avión… pero no tuve opción, la tenía que hacer. Si el día anterior me estaba muriendo en la cola, expuesto al sol, porque tenía mis brazos quemados, imaginaos cómo me sentía en ese momento esperando unos míseros minutos hasta que nos abrieran la puerta… ME QUERÍA MORIR!!! 😭😭😭

Finalmente despegamos a las 17:30 horas y desde la ventana, veíamos cómo Portugal se quedaba a nuestros pies, dejándola atrás, mientras ascendíamos al soleado cielo azul para regresar a casa… una vez bien avistado el cielo, lo primero que hice fue cerrar mis ojos e intentar descansar porque mi cuerpo me lo llevaba pidiendo a gritos desde hace unos días pero lo único que conseguí fue despejar mi mente y dejarla totalmente en blanco durante gran parte del viaje -no me preguntéis por qué ya que ni yo mismo lo sé-

Y por fin!!!! Aterrizamos en Madrid a las 19:50 horas. En cuanto bajamos del avión pudimos sentir el calor asfixiante que estaba haciendo y ya que las maletas viajaron con nosotros, no tuvimos que pasar a recoger equipaje ni nada; ¿os acordáis de la foto que me hice para despedirme de Portugal? Pues con esas mismas pintas me recibieron mis padres, a mí y a mi hermano. De camino a casa, les contamos cómo vivimos esta experiencia, qué tal nos pareció el concierto y las anécdotas que hicieron este viaje bastante peculiar; hicimos una pequeña parada para celebrar nuestro regreso con unos helados 😋😋😋 La verdad que nos vino muy bien a todos, porque el calor era tal que nos resecaba la boca constantemente… mis padres nos contaron cómo estuvo el clima durante los tres días que no estuvimos aquí y la mejor noticia que me podían dar era que la ola de calor que estábamos afrontando ahora mismo se iba a quedar durante unas cuantas semanas… la mejor noticia que me podían dar en mucho tiempo 😣😣😣

Nada más llegar a casa, lo primero que hicimos fue desempacar la maleta y guardar todos los souvenirs que compramos tanto para nuestros amigos como los del concierto… llevamos la ropa del viaje a la ropa sucia y cada quien se fue a su habitación para alistar el pijama; una vez reinstalados, me metí a la ducha para quitarme el humor del viaje y situarme por completo, de nuevo, en mi casa, que la eché bastante de menos estos tres días que estuve fuera. Al bajar al salón para recuperar la comodidad que extrañé durante el viaje, me encontré con mi chiquitito, mi erizo, que estaba paseando por ahí y no desaproveché la oportunidad de cogerlo para saludarlo y hacerle una fotito para poder presentároslo: 

Y, lectoras y lectores, fue así como yo quería terminar lo que yo llamo una vuelta a casa perfecta ❤️❤️❤️

P.D: Ahh!! También se me olvidó mencionar que a las 20:30 horas, supuestamente, tenía que presentarme a mi examen final de CTM pero, como os podéis imaginar, estuve fuera de España todo el fin de semana y no pude coger el cuaderno en ningún momento -básicamente porque no me lo llevé conmigo-… seguro que me diréis: «Pero si llegaste a España a las 19:50, te daba tiempo de sobra. ¿Por qué no fuiste?» No fui porque entre que salía de la zona de llegadas y del propio aeropuerto, dieron las 20:00 horas y mientras me dirigía de ahí hasta mi instituto -o mi propia casa- me dieron las 20:40 horas, con lo cual les pedí a mis compañeros de clase que le dieran el mensaje a mi profesora que estaba volviendo de viaje y su recado fue el siguiente:

Si le da tiempo a llegar, bien, se lo hago.

Si no, que venga el martes, habla conmigo y se lo hago.

¿Vosotros creéis que me aparecí por ahí? No. Ya sé que fue una decisión tonta por mi parte, pero de verdad que necesitaba CON URGENCIA perderla de vista porque sus sesiones intensivas de apuntes día tras día me daban ansiedad y me cambiaban totalmente el humor; además, no tenía ganas de amargarme mi vuelta a casa viéndole el geppetto. Es la razón principal por la que no fui.

Y llegados a este punto… ¿QUÉ OPINO DE MI VIAJE? Comenzaré por el establecimiento y su servicio: pese a que mi primera impresión fue de «estafa», tanto nuestra recepción como el servicio y la amabilidad con la que nos atendieron, hizo que mi impresión cambiara en menos de un segundo; de hecho, el establecimiento tiene un premio Booking, con una calificación de 9,5 sobre 10 -aunque eso no tuvo que ver en mi cambio de impresión-. Respecto a la ciudad, su comida y su gente: la ciudad en sí me ha parecido un poco caótica y bohemia en varios aspectos -pero, para mí, eso ha sido lo de menos ya que mi vida en sí es algo caótica, con lo cual estoy acostumbrado-, aunque tiene varios sitios y lugares interesantes para conocer; de la Torre de Belém no puedo decir mucho ya que no pude verla por dentro, pero créanme que, por fuera, es muy impactante y con tan solo avistarla desde el paseo que empieza en el Monumento a Padrão dos Descobrimentos ya os quitará el aliento y vais a querer llegar cuanto antes para contemplarla; la comida portuguesa me volvió loco, cualquier turista iría a un sitio más llamativo donde poder probar más variedad pero yo soy muy simple y me gusta conservar mi esencia y cercanía con el mundo; es por eso que nos decantamos por Mondego y ahí pude notar y sentir el cariño con el que nos prepararon la comida -tanto la Carne Porco Portuguesa como la Tortilha de Batatas-, el sabor de ambos platos estuvo en su punto y disfrutamos mucho de la combinación de ambas comidas; la gente te trata con una amabilidad y cercanía increíble, algo que me encantó mucho y que, a la vez me dejó impresionado -sobretodo cuando la chica me regaló su bandera sin conocerme- ya que nunca me han tratado así y no estoy acostumbrado a ese tipo de trato -a excepción de mis padres-; en la discoteca, un chico subió a la tarima para poder hacerse notar entre el público y un miembro del personal del club, muy amablemente, lo invitó a bajar de ahí ya que estaba prohibido; el día del concierto también pude descubrir el tipo de público que asiste a eventos musicales… me dejó impresionado y SIN PALABRAS lo apasionado y entregado que es el público portugués, apoyando en todo momento a Ariana y coreando a viva voz todas y cada una de sus canciones, pero no todo son cosas buenas… lo único que veo en contra es que horas antes de que empezara el concierto, muchas personas entraban y salían de sus ubicaciones constantemente y sin problema; en España, una vez has salido de tu sitio por el motivo que sea, perdiste tu ubicación de manera definitiva y no la puedes recuperar bajo ningún concepto. Respecto a la zona donde nos alojamos, de no ser porque nos encontramos con Harry en nuestro vuelo, nunca hubiéramos sabido que habíamos elegido la Chueca de Portugal para hospedarnos -aunque tarde o temprano lo terminaríamos sabiendo ya que la chica que regenta el hospedaje vive con su novia-; desde luego que confieso que me impresioné al saberlo, pero en menos de lo que canta un gallo terminé más que encantado al haber elegido la zona. Sin duda, yo he regresado más que encantado y enamorado de Lisboa, su gente, su comida y sus calles… es más, el año que viene me he planteado regresar para poder asistir al mayor evento que acogerá Lisboa: el Festival de la Canción de Eurovisión 2018, ya que Portugal se alzó con la victoria en Kiev, Ucrania, este año y si, por diversas circunstancias no puedo ir, mi plan B es el macrofestival Rock In Rio Lisboa 2018, que acogerá a los mejores artistas tanto nacionales como internacionales a lo largo de cinco días llenos de música, fiesta y diversión -la única y última vez que asistí a este evento fue en Madrid 2010, cuando se celebraba su segunda edición- y así descubrir cómo es Rock In Rio fuera de España.

Y bien, aquí tenéis mi post hablando exclusivamente de cómo fue mi fin de semana en Portugal. Espero que lo disfrutéis mucho leyéndolo porque lo he escrito con todo mi cariño, ya sé que es un post bastante largo pero créanme si les digo que vale muchísimo la pena todo lo que vais a leer ahí; creo que es un post bastante completo y detallado de todos y cada uno de los sitios que he visitado y a los que la vida misma me ha guiado… a mí me ha encantado mucho vivir esta aventura que ha combinado dos de las cosas que más me gustan en este mundo: VIAJAR Y ESCUCHAR MÚSICA EN DIRECTO. Ahora, sin más que deciros, yo me despido y…

NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO POST!!! 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.